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Salud

Dormir con el celular aumenta el riesgo de ciberacoso y uso problemático en adolescentes, revela estudio

Por Redacción Acento Noticias · 9 de julio de 2026 · 5 min de lectura

Los teléfonos inteligentes se han convertido en una parte cotidiana de la vida de millones de adolescentes, pero su uso durante la noche podría tener consecuencias más serias de lo que muchos padres imaginan. Dos nuevas investigaciones concluyen que permitir que los menores duerman con dispositivos electrónicos en su habitación favorece un mayor uso de las pantallas, incrementa el riesgo de desarrollar conductas problemáticas relacionadas con el celular e incluso aumenta las probabilidades de sufrir o ejercer ciberacoso.

Los estudios, basados en datos del Adolescent Brain Cognitive Development (ABCD) Study, el mayor seguimiento a largo plazo sobre desarrollo cerebral y salud infantil realizado en Estados Unidos, analizaron información de cerca de 8 mil adolescentes de entre 12 y 14 años.

La primera investigación, publicada en la revista científica Acta Paediatrica, encontró que los jóvenes que utilizan pantallas dentro de su habitación durante la noche tienden a incrementar el tiempo que pasan frente a ellas y presentan un uso más problemático del teléfono un año después.

Por su parte, un segundo estudio, publicado en el Journal of Adolescent Health, reveló que esos mismos adolescentes tienen una mayor probabilidad tanto de convertirse en víctimas de ciberacoso como de participar en conductas de acoso hacia otros usuarios en internet.

El doctor Jason Nagata, profesor asociado de Pediatría de la Universidad de California en San Francisco y autor principal de ambas investigaciones, explicó que una posible razón es la menor supervisión que existe cuando los dispositivos permanecen dentro de las habitaciones de los menores durante la noche.

Aunque los estudios presentan algunas limitaciones —como que los propios adolescentes reportaron sus experiencias de ciberacoso—, los resultados refuerzan una recomendación que desde hace años hacen la Academia Estadounidense de Pediatría y diversos especialistas: los teléfonos no deberían permanecer en la habitación de los niños al momento de dormir.

Los datos también muestran que muchos adolescentes utilizan sus dispositivos precisamente cuando deberían estar descansando. En promedio, emplean el teléfono durante casi una hora entre las 10 de la noche y las 6 de la mañana en días de escuela, siendo el periodo comprendido entre la medianoche y las cuatro de la madrugada el de mayor actividad.

Para Nagata, este hallazgo resulta especialmente preocupante porque la mayoría de los adolescentes ya duerme menos horas de las recomendadas. La falta de sueño, explica, afecta el desarrollo cerebral, la salud mental, el rendimiento escolar y numerosos aspectos de la salud física.

«Si los padres tienen que elegir una batalla respecto al uso de pantallas, probablemente la más importante sea evitar que los teléfonos permanezcan en la habitación durante la noche», señala el especialista.

La recomendación ideal consiste en dejar los teléfonos fuera de los dormitorios antes de acostarse. Cuando eso no sea posible, una alternativa consiste en apagarlos durante toda la noche para evitar notificaciones, mensajes o la tentación de seguir navegando.

La psicóloga Anna Seewald, especialista en crianza y conductas familiares, considera que imponer esta medida resulta más sencillo cuando los padres explican a sus hijos por qué el descanso es fundamental para el desarrollo del cerebro, el equilibrio emocional y la salud en general, en lugar de presentar la regla como un simple castigo.

Las investigaciones también identificaron otro momento cotidiano en el que las pantallas pueden afectar el bienestar familiar: la hora de la comida.

Los adolescentes que utilizan el celular mientras comen presentan una mayor probabilidad de experimentar situaciones de ciberacoso. Los investigadores consideran que esto podría deberse a que las comidas dejan de ser un espacio de conversación entre padres e hijos, reduciendo las oportunidades para detectar problemas emocionales o conflictos que los menores enfrentan en la escuela o en internet.

Además, el estudio encontró una relación entre comer frente a una pantalla y un mayor aumento de peso. Según Nagata, cuando las personas comen distraídas por el teléfono, suelen perder la percepción de la saciedad y es más probable que consuman alimentos en exceso o sin tener hambre.

Por ello, los especialistas recomiendan establecer comidas completamente libres de pantallas. La sugerencia no aplica únicamente para los hijos, sino también para los padres, quienes deben convertirse en el principal ejemplo de hábitos digitales saludables.

Anna Seewald propone que toda la familia deje los teléfonos en un lugar común antes de sentarse a la mesa y aproveche ese momento para conversar, compartir experiencias del día, expresar aquello por lo que están agradecidos o realizar dinámicas que fortalezcan la convivencia.

Los investigadores destacan otro aspecto importante: los hábitos digitales de los padres tienen una influencia directa sobre el comportamiento de sus hijos.

El estudio encontró que uno de los factores que mejor predice un uso problemático de las pantallas en los adolescentes es precisamente el uso excesivo que hacen de ellas sus propios padres. Cuando los adultos pasan más tiempo conectados o muestran señales de dependencia hacia el teléfono, sus hijos tienen mayores probabilidades de desarrollar patrones similares al año siguiente.

Esto no significa que nunca puedan existir excepciones. Los especialistas reconocen que algunos padres necesitan mantener el teléfono cerca por motivos laborales o familiares. En esos casos, recomiendan explicar a los hijos por qué se está utilizando el dispositivo y dejar claro que responde a una necesidad específica y no a un entretenimiento constante.

En conjunto, las investigaciones muestran que pequeñas acciones cotidianas, como retirar los teléfonos de las habitaciones durante la noche y mantener las comidas libres de pantallas, pueden contribuir a una relación más saludable con la tecnología, favorecer un mejor descanso, fortalecer la comunicación familiar y reducir algunos de los riesgos asociados al uso excesivo de dispositivos electrónicos durante la adolescencia.

Redacción Acento Noticias

Mesa editorial de Acento Noticias.