La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, encabezó la entrega de siete obras de recuperación integral en la Zona Rosa, un proyecto que busca reposicionar a este corredor turístico, comercial y cultural como uno de los principales escaparates urbanos de cara al Mundial de Futbol 2026. La intervención incluyó nuevas luminarias, accesibilidad universal, rehabilitación escultórica y la instalación de los primeros sanitarios inteligentes públicos de la capital.
Durante el acto realizado en la colonia Juárez, la mandataria capitalina afirmó que las obras forman parte de una estrategia de recuperación urbana diseñada desde el inicio de su administración y financiada mediante fideicomisos integrados por empresarios, comerciantes y habitantes de la zona. Aunque el gobierno presentó el proyecto como una transformación histórica, especialistas y vecinos han advertido que la recuperación de la Zona Rosa enfrenta retos estructurales que van más allá del embellecimiento urbano, como inseguridad, deterioro inmobiliario y comercio irregular.
Entre las acciones anunciadas destacan la colocación de 800 nuevas luminarias, 24 postes con mensajes de género, así como la renovación y construcción de 29 esculturas distribuidas en Avenida Chapultepec y las calles Amberes y Génova. También se instalaron cruces seguros, señalética y accesos universales en las esquinas intervenidas, en un intento por fortalecer la movilidad peatonal y la inclusión para personas con discapacidad.
Brugada reconoció que la proximidad del Mundial de Futbol aceleró la ejecución de obras en distintos puntos de la ciudad, incluida la Zona Rosa. La mandataria sostuvo que la recuperación busca devolverle a este corredor su carácter cultural, turístico y simbólico, particularmente por su vínculo histórico con la comunidad LGBTQ+. Sin embargo, organizaciones civiles han insistido en que la revitalización urbana deberá acompañarse de políticas permanentes de mantenimiento y protección del espacio público para evitar un nuevo deterioro tras el evento deportivo internacional.
Uno de los anuncios centrales fue la puesta en marcha de los primeros sanitarios públicos inteligentes de la capital. El gobierno capitalino informó que este año serán instalados 26 módulos en distintos puntos de la ciudad y que siete ya se encuentran colocados en sitios estratégicos como la Zona Rosa, Monumento a la Revolución y La Ciudadela. Los baños contarán con limpieza automatizada, sensores, iluminación y sistemas de ahorro de agua.
El director de Servicios Metropolitanos, Carlos Mackinlay, informó que el costo por uso será de siete pesos y podrá pagarse mediante la Tarjeta de Movilidad Integrada, tarjetas bancarias y, eventualmente, efectivo. Aunque el gobierno destacó que se trata de la tarifa más baja comparada con modelos internacionales, el esquema ha abierto debate sobre el acceso universal a servicios públicos básicos y la viabilidad de garantizar mantenimiento continuo en una ciudad con antecedentes de abandono en infraestructura urbana.
Por su parte, el secretario de Planeación y Ordenamiento Territorial, Enrique Irazoque Palazuelos, señaló que la intervención representa un reconocimiento a la memoria histórica de la Zona Rosa como punto de encuentro de diversidad, resistencia y vida cultural. Afirmó que la recuperación busca impulsar turismo y economía local sin perder la identidad del barrio, aunque comerciantes consultados han advertido que el incremento del turismo podría derivar también en procesos de encarecimiento y desplazamiento comercial.
La secretaria de Turismo, Alejandra Frausto Guerrero, destacó que la remodelación fortalece el turismo incluyente y la proyección internacional de la capital. Adelantó además la instalación de un módulo de atención turística y la futura operación de un tranvía turístico de siete kilómetros que recorrerá espacios emblemáticos de la Zona Rosa.
Representantes de comerciantes y asociaciones LGBTQ+ coincidieron en que la rehabilitación devuelve visibilidad a un espacio históricamente ligado a la libertad sexual y cultural de la capital. Rafael Saavedra Álvarez, comerciante de la zona, calificó la visita de la jefa de Gobierno como un hecho inédito, mientras que Raúl Meléndez, presidente de la Asociación Pimpi, afirmó que la transformación de Amberes representa también una reivindicación para poblaciones históricamente marginadas que encontraron en la Zona Rosa un espacio de pertenencia y resistencia.
