La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) rechazó la autorización para ampliar el muelle de cruceros de SSA México en Cozumel, al considerar que el proyecto representaba un riesgo significativo para el ecosistema marino de la zona.
La dependencia federal determinó que la obra podría provocar desequilibrios ecológicos severos debido a la presencia de arrecifes coralinos y diversas especies marinas dentro del área de influencia directa del proyecto. Además, destacó que la cercanía con el sistema arrecifal Villa Blanca incrementaba aún más el impacto ambiental potencial.
La decisión revive la controversia ambiental que en años recientes ha rodeado el desarrollo de infraestructura portuaria en la isla, especialmente después de que también fuera cancelada la autorización para construir el denominado cuarto muelle de cruceros en Cozumel bajo argumentos similares relacionados con la protección de arrecifes y biodiversidad marina.
El trámite de ampliación fue promovido por la empresa SSA Marine México en marzo de 2025 y, un año después, la Semarnat concluyó que la obra era ambientalmente inviable. El proyecto contemplaba una inversión cercana a los 882 millones de pesos.
La propuesta incluía la construcción de un nuevo duque de alba, una estructura marítima aislada utilizada para el atraque y amarre de embarcaciones sin necesidad de extender completamente el muelle principal. También se planeaba ampliar la infraestructura actual dentro de la zona federal marítima correspondiente a la Terminal Internacional de Cruceros, ubicada en la zona sur de la llamada Isla de las Golondrinas.
Además de las obras marítimas, la Manifestación de Impacto Ambiental presentada por la empresa contemplaba la construcción de un nuevo edificio terminal, un centro comercial, un club para tripulación y diversas adecuaciones urbanas dentro del complejo turístico-portuario.
El plan también implicaba la demolición de infraestructura existente, como la plaza comercial actual, arrendadoras de vehículos, un kiosco y un bar de playa.
La negativa de la Semarnat ocurre en un contexto donde Cozumel continúa siendo uno de los destinos más importantes para la industria de cruceros en el Caribe y donde persiste el debate entre desarrollo turístico y conservación ambiental.
La isla alberga parte del Sistema Arrecifal Mesoamericano, considerado uno de los más importantes del planeta por su biodiversidad marina y por el papel que desempeña en la protección costera y la actividad turística.
Ambientalistas y especialistas han advertido durante años que el aumento de infraestructura portuaria y el crecimiento del turismo masivo podrían afectar gravemente los arrecifes coralinos, ecosistemas especialmente sensibles a cambios en la calidad del agua, sedimentación y tráfico marítimo.
Pese al rechazo del proyecto, el gobierno estatal mantiene acercamientos con representantes de la industria de cruceros. Recientemente, la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama sostuvo reuniones con integrantes del Comité Técnico del Fideicomiso del Turismo Crucerista y representantes de importantes navieras internacionales, además de Michele Paige, directora ejecutiva de la Asociación de Cruceros de Florida y el Caribe.
El encuentro estuvo enfocado en temas de seguridad, infraestructura urbana y fortalecimiento del desarrollo turístico en el estado, en medio de la creciente discusión sobre el impacto ambiental de nuevos proyectos en Cozumel.
La decisión de la Semarnat marca un nuevo capítulo en el debate sobre los límites del desarrollo turístico en zonas ambientalmente sensibles, donde el crecimiento económico y la preservación de ecosistemas continúan enfrentándose en uno de los destinos más visitados del Caribe mexicano.












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