viernes, 18 de septiembre de 2026

Ponemos el acento en lo que importa

CDMX

Mochila de emergencia: qué recomienda CENAPRED para tener a la mano

Una adulta y un niño organizan una mochila con linterna, radio y agua en un hogar de CDMX.

Una mochila de emergencia no sustituye un plan familiar ni resuelve por sí sola una evacuación, pero puede reunir artículos útiles en un solo sitio. CENAPRED explica que su propósito es ayudar a enfrentar las primeras horas después de un desastre y recomienda prepararla antes de que haga falta.

La lista institucional incluye una linterna con pilas, un radio para mantenerse informado si fallan internet o telefonía, agua embotellada y alimentos no perecederos, ligeros y fáciles de abrir. Son elementos sencillos, pero conviene comprobar que estén accesibles y en condiciones de uso.

La guía también menciona ropa abrigadora, impermeable, zapatos adicionales, un silbato, encendedor o cerillos y una copia de llaves. El contenido puede organizarse en bolsas pequeñas para que encontrar cada cosa no se vuelva una búsqueda a tientas.

Para documentos importantes, CENAPRED propone conservar fotocopias o respaldos en una memoria USB. Cada familia debe decidir cómo protegerlos y qué información es prudente llevar; no es necesario cargar originales irremplazables ni exponer datos que no hacen falta para una salida breve.

El contenido tampoco puede ser idéntico en todos los hogares. La dependencia señala que, si hay bebés, personas con tratamiento médico o personas adultas mayores, se deben incluir productos específicos como pañales, leche, papillas o medicinas que ya formen parte de su atención habitual.

La pregunta práctica es cuándo fue la última vez que alguien revisó la mochila. Agua, alimentos y pilas pueden dejar de ser útiles si se olvidan durante meses; una revisión periódica permite sustituir lo vencido, confirmar que el radio encienda y ajustar el contenido cuando cambian las necesidades de la familia.

El tamaño importa: si pesa demasiado o está guardada detrás de cajas, será difícil tomarla al salir. Conviene elegir un sitio conocido por todas las personas de casa, sin bloquear el paso, y explicar qué sí se debe tomar y qué no conviene buscar durante una emergencia.

La mochila debe acompañar un acuerdo sobre rutas y comunicación: el plan familiar de CENAPRED recomienda determinar un punto de encuentro y un contacto para reportarse. Tener objetos listos sin saber adónde ir sería como preparar el paraguas y salir sin revisar por dónde se llega.

Antes de copiar listas de redes sociales, las familias pueden cotejar las recomendaciones con Protección Civil local y adaptar la mochila a sus circunstancias, sin añadir objetos peligrosos ni medicación nueva. La meta no es llenar una maleta: es poder encontrar, en segundos, lo necesario para las primeras horas.