martes, 25 de agosto de 2026

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De “Baby Shark” a estrella de K-pop: el niño del viral regresa 10 años después

En 2016, cuando apenas tenía siete años, Park Geon-roung apareció frente a una cámara como uno de los niños que bailaban en un video infantil que terminaría convirtiéndose en uno de los mayores fenómenos virales de la historia de internet. Diez años después, aquel pequeño regresó a la misma canción, pero esta vez con un objetivo completamente diferente: comenzar su propia carrera musical.

El joven surcoreano debutó este jueves como Baby Shark Boy con WAVE, un sencillo que aprovecha su particular vínculo con “Baby Shark” para presentar una nueva etapa artística vinculada al K-pop.

Hay, sin embargo, una precisión importante sobre su historia. Geon-roung no fue quien cantó la famosa canción. Su participación ocurrió frente a la cámara, como uno de los niños que bailaban en el video publicado en 2016 por Pinkfong, la compañía surcoreana responsable del fenómeno infantil.

Desde entonces, “Baby Shark” se convirtió en un fenómeno global de dimensiones difíciles de imaginar. El video acumula más de 17 mil millones de reproducciones en YouTube y continúa siendo el video más visto en la historia de la plataforma.

Para Geon-roung, formar parte de ese éxito cuando era apenas un niño significó crecer con una experiencia que difícilmente podía dimensionar en ese momento. Ahora, una década después, decidió recuperar ese episodio de su vida en lugar de intentar separarse de él.

Una melodía infantil convertida en electropop

WAVE comienza precisamente con una referencia reconocible a “Baby Shark”. La melodía que millones de niños y adultos han escuchado durante años aparece al principio de la canción, pero rápidamente cambia de tono para convertirse en una producción de electropop con elementos de trap.

La transformación funciona como una especie de puente entre dos etapas de la vida de Geon-roung. Por un lado, está el niño que se hizo conocido bailando frente a una cámara; por otro, el joven que ahora busca construir una identidad propia dentro de la industria musical surcoreana.

El sencillo también cuenta con la participación de Joohoney, integrante de MONSTA X, una colaboración que coloca el proyecto dentro de un escenario mucho más cercano al K-pop contemporáneo.

Geon-roung, además, participó en la escritura de la letra, lo que le permite tener una intervención creativa en esta nueva etapa y no limitarse a utilizar su antigua fama como una simple estrategia promocional.

Diez años después, decidió abrazar su pasado

La relación con “Baby Shark” no siempre debió resultar sencilla. Geon-roung ha reconocido que crecer vinculado con uno de los mayores fenómenos virales de internet ha sido una experiencia difícil de dimensionar.

En una entrevista con The Guardian, describió como “surrealista” todo lo ocurrido con la canción y contó que incluso llegó a descubrirse tarareándola inconscientemente durante los años posteriores a su participación en el video.

La anécdota resulta particularmente llamativa porque muestra hasta qué punto una experiencia aparentemente pequeña de la infancia puede permanecer ligada a la identidad de una persona. Lo que para millones de espectadores fue simplemente un video infantil, para Geon-roung terminó convirtiéndose en uno de los primeros capítulos de su historia profesional.

Ahora, en lugar de esconder ese pasado, decidió incorporarlo a su propuesta artística.

De niño viral a Baby Shark Boy

El lanzamiento de WAVE forma parte de un proyecto más amplio que también contempla el documental WAVE: A Boy’s Record, producido por Pinkfong.

La producción seguirá el recorrido de Geon-roung desde su aparición en aquel video infantil hasta su transformación en un joven que intenta abrirse camino dentro de la música. La historia permitirá observar no solamente el impacto de “Baby Shark”, sino también el proceso personal de crecer después de formar parte de un fenómeno que alcanzó una audiencia mundial.

La apuesta resulta interesante porque el proyecto no intenta presentar al joven como alguien que escapó de su pasado, sino como un artista que decidió convertirlo en parte de su identidad.

Por ahora, WAVE representa el primer paso de Baby Shark Boy. Pinkfong ha señalado que el futuro del proyecto dependerá, en buena medida, de la respuesta que obtenga este lanzamiento.

Esto significa que el éxito viral de hace una década no garantiza automáticamente una carrera musical. Geon-roung tendrá ahora que construir una audiencia propia y demostrar que puede ser reconocido por algo más que aquella aparición infantil.

Una segunda oportunidad frente a la misma cámara

La historia de Park Geon-roung tiene un elemento difícil de ignorar: diez años después de aparecer bailando una canción infantil, volvió a utilizar esa misma melodía para presentar al artista en el que se convirtió.

La diferencia es que ahora la decisión está en sus manos.

WAVE transforma un recuerdo infantil en una introducción al mundo del K-pop y convierte una experiencia que podría haber quedado como una anécdota de la infancia en el punto de partida de un nuevo proyecto.

Mientras “Baby Shark” continúa acumulando reproducciones y nuevas generaciones siguen descubriendo su pegajosa melodía, uno de los niños que ayudó a convertirla en un fenómeno intenta escribir su propia historia.

Geon-roung no borró al niño de aquel video. Lo convirtió en el primer capítulo de Baby Shark Boy.