jueves, 13 de agosto de 2026

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CDMX

Ante el calor extremo, CDMX apuesta por datos para proteger a población vulnerable

Ciudad de México.— Ante el incremento de los riesgos asociados al calor extremo, la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA) y el Instituto de Recursos Mundiales México (WRI México) fortalecieron la capacitación de personas servidoras públicas para utilizar datos y herramientas de análisis territorial en el diseño de políticas de adaptación climática para la Ciudad de México.

Durante el taller “Laboratorio de acción climática urbana: calor extremo”, realizado el 11 de agosto en la Quinta Colorada del Bosque de Chapultepec, alrededor de 35 representantes de la SEDEMA, dependencias capitalinas y alcaldías participaron en ejercicios destinados a identificar zonas prioritarias y posibles intervenciones frente a las altas temperaturas.

La estrategia parte de un desafío que ya tiene implicaciones en la salud pública, la biodiversidad, la productividad y la prestación de servicios. De acuerdo con la SEDEMA, el calor extremo se ha consolidado como uno de los principales riesgos climáticos para la capital, por lo que la generación de evidencia territorial resulta relevante para determinar dónde y cómo deben concentrarse las acciones de adaptación.

Ana Mendívil Valenzuela, directora de Cambio Climático de la SEDEMA, señaló que los datos permiten orientar decisiones encaminadas a proteger a la población, los ecosistemas y los medios de vida. El planteamiento busca que las medidas climáticas no se limiten a diagnósticos generales, sino que puedan traducirse en intervenciones específicas de acuerdo con las condiciones de cada territorio.

Uno de los instrumentos presentados durante la jornada fue Cool Cities Lab, plataforma abierta y gratuita desarrollada como parte de la iniciativa Data for Cool Cities de WRI. La herramienta permite visualizar y analizar información relacionada con el calor extremo, identificar áreas prioritarias y apoyar la planeación de proyectos de gestión de riesgos y resiliencia urbana. Cool Cities Lab

La plataforma utiliza, entre otros indicadores, el Índice de Confort Térmico Universal (UTCI), que permite aproximarse a la sensación térmica experimentada por las personas en el espacio público. Esta metodología amplía la lectura convencional de las temperaturas al incorporar una perspectiva centrada en las condiciones de exposición y experiencia del calor.

El problema adquiere especial relevancia en una ciudad marcada por desigualdades territoriales. El diagnóstico del Programa de Acción Climática de la Ciudad de México 2025-2030 (PACCM) advierte sobre incrementos superiores a los 2 grados Celsius bajo distintos escenarios climáticos hacia mediados de siglo, además del efecto de isla de calor urbana, que puede elevar las temperaturas hasta 5 grados Celsius en zonas altamente urbanizadas, de acuerdo con la información proporcionada por la SEDEMA.

Durante el taller también se utilizó como caso piloto la alcaldía Iztapalapa, identificada como una demarcación con alta vulnerabilidad climática debido, entre otros factores, a su densidad poblacional, actividades económicas informales y al aire libre y limitada disponibilidad de espacios verdes. Autoridades locales trabajan en la identificación de proyectos para atender las islas de calor en distintos puntos del territorio.

La jornada concluyó con mesas de trabajo en las que se analizaron posibles zonas de intervención considerando a grupos de atención prioritaria, entre ellos niñas, niños, personas adultas mayores y hogares con jefatura femenina. También se incorporaron sistemas expuestos como el transporte público y los servicios de salud, con el propósito de avanzar hacia políticas sectoriales sustentadas en información geográfica.

La colaboración entre SEDEMA y WRI México, vigente desde 2024, plantea así una ruta para vincular información científica, planeación territorial y decisiones gubernamentales. El reto, sin embargo, será convertir estas herramientas de diagnóstico en acciones verificables, con recursos suficientes y resultados medibles, particularmente en las zonas donde la exposición al calor se combina con mayores condiciones de vulnerabilidad social.