La estética del descanso: por qué romantizamos estar agotados
Durante décadas, el descanso fue visto como una necesidad básica. Hoy, en cambio, parece un lujo o, peor aún, una señal de debilidad. Decir “no he parado en todo el día” o “llevo semanas durmiendo mal” suele ir acompañado de orgullo, como si el cansancio extremo fuera prueba de compromiso, ambición o éxito. Esta es…
