Por Juan Pablo Ojeda
A cien días del arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum llevó el trofeo oficial a la conferencia matutina en Palacio Nacional y lo mostró como símbolo de cuenta regresiva rumbo al primer partido, que se jugará el 11 de junio en la Ciudad de México.
“Para los niños y niñas que están en la escuela y más tarde verán la mañanera en redes, les traemos la Copa”, expresó la mandataria al recibir el trofeo que se entregará al campeón el 19 de julio. El acto tuvo un tono festivo, pero también político: México busca proyectarse como anfitrión sólido y experimentado.
Sheinbaum estuvo acompañada por Gabriela Cuevas, representante del Gobierno federal para la organización del torneo, y por el exfutbolista brasileño Bebeto, campeón del mundo en 1994. La presencia de figuras deportivas y diplomáticas refuerza la dimensión internacional del evento.
México compartirá la sede con Estados Unidos y Canadá, pero será el único país en albergar por tercera vez una Copa del Mundo, tras las ediciones de 1970 y 1986. En 2026 se disputarán 13 partidos en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
La presidenta Claudia Sheinbaum cargó la copa del Mundial 2026 junto con José Roberto Gama de Oliveira, "Bebeto", excampeón brasileño. pic.twitter.com/FCHIwiCJfQ
— NMás (@nmas) March 3, 2026
Durante el evento, el director de Coca-Cola México, Louis Balat, destacó que la gira del trofeo —que recorrerá 10 ciudades con acceso gratuito— busca que la experiencia mundialista no se limite a los estadios, sino que llegue a plazas y comunidades de todo el país.
Más allá del simbolismo deportivo, la presentación del trofeo también funciona como mensaje de estabilidad y organización institucional en un contexto internacional complejo. Para el gobierno federal, el Mundial representa una oportunidad de proyección global, impulso económico y cohesión social.
A cien días del silbatazo inicial, la narrativa oficial combina orgullo histórico con expectativa futura: México quiere mostrarse listo para volver a ser vitrina del fútbol mundial.
